Vivir de toda la Palabra que sale de su boca

By José Danois

No se puede negar que el pan —y lo que este representa— es necesario para la subsistencia humana. Sin embargo, no es lo único que necesitamos. Hay cosas que no pueden resolverse solo con comida.

bio-photo

Cuando Jesús es tentado por el diablo en Mateo 4:4, le contesta citando Deuteronomio 8:3. Allí Dios le dice a Israel:

“Te humilló y te hizo pasar hambre, pero luego te alimentó con maná, comida que ni tú ni tus antepasados habían conocido, con lo que te enseñó que no solo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Señor.”


Vivir por la Palabra no siempre es fácil

Vivir por la palabra del Señor no siempre es fácil. La Palabra es sinónimo de su voluntad.

Jesús fue tentado a tomar el camino fácil. Él tenía el poder. Sin embargo, no actuaba por su cuenta. Él dice en Juan 5:30:

“Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta; juzgo sólo según lo que oigo y mi juicio es justo, pues no busco hacer mi propia voluntad, sino cumplir la voluntad del que me envió.”

Siempre debemos cuidarnos de las sutiles sugerencias del enemigo. Parecen buenas, razonables y necesarias. Pablo advierte en 2 Corintios 11:3:

“Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo”.

En momentos de necesidad somos tentados a depender de nuestro poder y esfuerzos. Pero no podemos olvidar que somos llamados a vivir por su Palabra. Las decisiones no siempre pueden tomarse por la urgencia de lo que sienta nuestro “estómago”. Nos debemos al Padre y a su voluntad. ¿Qué dice Él al respecto?


La Palabra: alimento para todo nuestro ser

La Palabra de Dios, al igual que el pan, nos brinda sustento y alimento. Pero, a diferencia del pan material, es la Palabra de Dios la que:

  • Nos guía.
  • Nos enseña la verdad.
  • Nos hace ver lo que está mal en nuestras vidas.
  • Nos corrige cuando estamos equivocados.
  • Nos enseña lo correcto.

Pero no solo eso. La Palabra también ministra a nuestra alma, brindándonos ánimo y sostén emocional. Ella nos dice:

  • No temas.
  • No desmayes.
  • No te afanes.
  • No estés ansioso.
  • Esfuérzate y sé valiente.
  • No te canses.

La lista es larga.

Hay cosas para las cuales la provisión física, por más abundante que sea, es insuficiente. Pero la Palabra de Dios que sale de su boca es suficiente para todo lo que necesitamos los creyentes, los seres humanos, que no solo somos lo que se ve externamente, sino también espíritu y alma. Hay una parte espiritual dentro de nosotros que solo puede ser alimentada por la Palabra de Dios.


El pan de cada día

Esa es la razón por la que cada día necesitamos el pan nuestro de cada día, no solo el pan material, sino la Palabra de Dios que sale de su boca. Ella sostiene, ilumina, corrige, fortalece y consuela. Ella nos da vida.


¿Qué piensas sobre este tema? Deja tu Comentario abajo ⬇️ y no olvides Suscribirte.